EL ESTADO ACTUAL DE LA INNOVACIÓN EN ESPAÑA

La inversión en I+D en España tuvo su máximo valor en 2009 – 2010. Con la crisis económica de estos últimos años la cantidad de inversión en I+D en España ha experimentado una reducción consecutiva año tras año. Es curioso contemplar que nuestros socios europeos optaron por realizar la acción opuesta, es decir, incrementar dicha inversión. Teniendo en cuenta que se tuvo que hacer recortes en sanidad y educación para mejorar la situación a corto plazo, es lógico también esperar una reducción en el gasto de I+D. Sin embargo, la recuperación económica que se ha experimentado en 2014 en los indicadores macroeconómicos, no se ha visto reflejada en la inversión en I+D de momento.

GASTO EN ID

¿Qué implicaciones tiene? A pesar de que no hay una relación directa entre la cantidad de inversión en I+D y el nivel de innovación, investigar e innovar son decisiones para ganar competitividad en un futuro. Por lo que al tener menor nivel de inversión con respecto el resto de países europeos, contribuirá a que España juegue en  desventaja, perdiendo competitividad. Año a año esta brecha se ha ido incrementando. Para hacernos una idea, según los datos de Eurostat, en 2014 el gasto total de I+D en España fue de 1.20% del PIB (unos 12800 millones de euros), teniendo en cuenta empresas públicas y privadas. Este gasto contrasta con el 2,03% de la media europea. En la imagen anterior se ha comparado España, con la media europea, pero también con países con protagonismo económico como son Alemania y Francia. Se puede observar cómo su inversión en I+D es muy superior a la española.

 

Esperemos que el nuevo gobierno que salga a partir de este 20D dedique más esfuerzos en un área tan estratégica como es el I+D

 

FUENTE: EUROSTAT
Para más detalle sobre el gasto de los diferentes paísos europeos y su evolución desde 2002 hasta 2014 vea el siguiente enlace: Gasto en I+D (% PIB) por país. 2002 – 2014

 

 

 

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Ahora la información fluye

Estamos viviendo unos tiempos de cambio muy interesantes en el que la información fluye.

Las tecnología que tenemos en la actualidad es una herramienta muy útil que nos permite comunicarnos con cualquier persona del planeta. Sin duda, Internet es un reflejo de nuestro deseo de estar conectados. Históricamente el ser humano ha buscado medios para transmitir información y contenidos, inicialmente con el origen del lenguaje oral, después con la escritura en piedra, papiro u otros medios, y ahora disponemos de varias plataformas multimedia.

Siglos atrás la información estaba confinada en monasterios, y otros lugares de culto, accesibles solamente a unos pocos privilegiados. Con la aparición de la imprenta ésto cambió de forma radical y la información dejó de estar encerrada en las manos de unos pocos.

Con la revolución industrial generada a mitad del siglo XVIII se incrementó de forma considerable la capacidad productiva. Unos pocos podían producir lo que necesitaban la mayoría, optimizando esfuerzos, tiempos y recursos.  Esto trajo consigo la lucha por la igualdad de derechos sociales.  Ahora estamos inmersos en la revolución digital. La sociedad y las empresas están cambiando y seguirán cambiando mucho más. Todo tiempo de cambio trae consigo oportunidades y cada revolución produce un cambio social. Si en la revolución industrial se inició una lucha por los derechos sociales, ahora la lucha será por proteger la privacidad.

 

NEGOCIANDO CON SINERGIA

Nos pasamos la vida negociando, desde qué hacer el fin de semana con la pareja hasta proyectos millonarios con clientes.

En un mundo cada vez más interdependiente es importante cuidar la relación para conseguir un negocio sostenible en el tiempo. Es por ello que cuando negociamos algún asunto con la otra parte, por ejemplo un cliente, y además queremos seguir haciendo negocios con él, debemos asegurarnos que las dos (o más partes) involucradas estén satisfechas con la negociación. Hasta ahora, en la mayoría de casos se buscaba competir por «el mayor trozo de pastel» y en el mejor de los casos se llegaba a un consenso. Para ello es importante tener por una banda consideración por el otro así como también coraje para defender nuestros intereses.

Si nos movemos en un paradigma de ganar-ganar hay un principio muy importante: «O ganamos todos o no hay trato». Éste principio se basa en buscar terceras alternativas y para ello se necesita creatividad. ¿Os imagináis cuando estáis en un inicio de negociación importante y la parte contraria os hace la siguiente pregunta «¿Estarías dispuesto a buscar una solución que todavía no nos hemos planteado y en la que los dos salgamos beneficiados? Sin duda el estado anímico de lucha se disuelve y la negociación se vuelve más abierta y distendida. O al menos ya se ha dado un pequeño primer paso hacia el camino del acuerdo. En este aso no se trata de tú o yo, sino de un nosotros.

Depende del tipo de relación que se tenga, en un inicio puede aflorar una desconfianza. Esto es principalmente debido a dos malos hábitos; competitividad y el exceso de comparación.

«Remando hacia la misma dirección» se llega más lejos y el pastel a repartir puede ser más grande de lo que habíamos pensado. Cuando las dos partes confían y trabajan en buscar soluciones que favorezcan a los dos, se pasa a un área donde aparece la singergia. Es decir, los resultados son más elevados y constructivos.

Negociando con sinergia no es una técnica o una filosofía. Ganar-ganar se fundamenta en el carácter; integridad, madurez y mentalidad de abundancia.

La pregunta sería ¿Quien empieza a negociar buscando terceras alternativas? Normalmente el más inteligente.